Con un telescopio sencillo de 20 centímetros de
diámetro se pueden detectar los cambios de luz que producen algunos agujeros
negros cuando, de vez en cuando, emiten enormes cantidades de energía. Lo ha
demostrado un equipo internacional de astro-físicos al observar V404 Cygni, un
sistema binario de estrella y agujero negro que ‘despertó’ el año pasado en la
constelación del Cisne.
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Un agujero negro binario irradia luz óptica y una niña
observa
la luz visible de ella con sus ojos usando un telescopio moderado.
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Un equipo internacional de investigadores informa esta
semana en la revista Nature que la actividad de los agujeros
negros que están próximos y activos se puede detectar por la luz visible
durante sus estallidos o explosiones. Con un simple telescopio de 20
centímetros se ven los cambios de iluminación del objeto.
La luz parpadeante que llega de los gases que rodean
el agujero negro informa de sus estallidos.
"Ahora sabemos que podemos hacer estas
observaciones basadas en rayos ópticos –es decir, en luz visible– y que los
agujeros negros se pueden observar sin necesidad de potentes telescopios de
rayos X o rayos gamma", explica el autor principal, Mariko Kimura, un
estudiante de master en la Universidad de Kioto (Japón).
Los resultados del equipo confirman que los rayos
ópticos, y no solo los rayos X utilizados hasta ahora, proporcionan datos de
observación fiables para seguir la actividad de los agujeros negros. La luz
parpadeante que emerge de los gases que los rodean sirve de indicador.
En este caso el objeto de estudio ha sido V404 Cygni, uno de los sistemas binarios más próximos a la
Tierra formado por un agujero negro y una estrella compañera en órbita
ligeramente menos masiva que el Sol. Se sitúan en la constelación del Cisne a
unos 7.800 años luz de distancia. Después de 26 años inactivo, este sistema
‘despertó’ el 15 de junio 2015 y experimentó este tipo de explosión.
Una vez cada varias décadas, sistemas binarios como
este sufren ‘estallidos’, en el que enormes cantidades de energía –incluyendo
llamaradas de rayos X– se emiten desde el material que cae en el agujero negro.
Este suele estar rodeado por un disco de acreción, en el que el gas de la
estrella compañera se desliza lentamente hacia el agujero en forma de espiral.
El equipo internacional tuvo éxito en la obtención de
cantidades sin precedentes de datos de V404 Cygni, detectando patrones
repetitivos con escalas de tiempo que oscilan desde 100 segundos a 2,5
horas. Los patrones de fluctuación óptica detectados se pudieron correlacionar
con la de los rayos X.








